Nacimientos placenteros para mejorar la sociedad
Publicado en 07. oct, 2010 por Editora en Salud
Por Deysi Ramos
Nueva Esparta-Venezuela.- El cuerpo de una mujer está físicamente preparado para gestar, parir y amamantar a su cría, sin embargo, cada vez es más común saber de nacimientos por cesárea, sin ninguna razón aparente. Escuchar esa voz ancestral que conecta alma-cuerpo-espíritu de la madre y su hijo es una posibilidad cierta para transformar a la actual sociedad.
Diversos estudios revelan que mayor calidad en los nacimientos produce mejores personas.
Elizabeth Garet, educadora pre y post natal, facilitadora de nacimientos y renacedora profesional, explica que la mujer es un ser totalmente diseñado para el nacimiento, esto es ancestral, lo cual no quiere decir que esperando un buen nacer surjan complicaciones que determinen un parto por vía alta, llamado cesárea, pero hasta en estos casos no son para nada omisibles las condiciones básicas de todo nacimiento placentero.
Continúa la especialista que no es el tipo de nacimiento sino cómo se hace el mismo por parte del equipo que lo atiende, esto tiene que ver con la condición humana que el profesional tenga al momento de asistir a esa pareja que están totalmente asustada y ansiosa por el recibimiento de su futuro bebé.
Lamentablemente, muchas veces sólo se atienden partos no nacimientos, entendiendo por parto lo que es relacionado al cuerpo, y nacimiento lo que es relacionado al alma-mente-cuerpo, en este último se ampara a la mujer gestante, al padre gestante y al futuro ser.
Para cambiar el mundo
Apoyada en el planteamiento del obstetra francés, Michel Odent, uno de los más notables defensores de los nacimientos naturales y autor de varios libros, “si queremos cambiar el mundo, debemos cambiar la forma de nacer”. Ya no hay la menor duda al respecto, señala, desde que el ser se concibe y se gesta es una gran grabadora de percepciones muchas veces equivocadas, el feto no puede diferenciar que es alguien totalmente distinto a mamá y esto se llama simbiosis, lo que la madre siente, lo mismo siente él, ¿cómo?, por el entorno de la madre y a través de códigos hormonales.
La importancia radica en que todo niño que nace en un ambiente amoroso y protegido, donde la madre se siente segura y confiada de su equipo, acompañada de su pareja, facilita mucho el trabajo de parto y hace que las emociones conspiren a favor del nacimiento de su hijo, ese bebé también se sentirá bien recibido y bien amado, será una vida bienvenida en un ambiente atendido con calidad y calidez.
¿Cómo se logra?
Garet sostiene que se logra con la buena fe y excelente disposición del equipo que recibe el niño, con un cambio de actitud, con respeto, sintiendo que esa mujer que está frente tuyo puede ser tu hija, tu hermana , tu mamá, tu mejor amiga, se logra con una palabra básica, amor por lo que haces.
En el aspecto científico y asistencial, es necesario que se comiencen a formar en nuestros países espacios apropiados para un nacimiento humanizado, donde las mujeres que acudan serán previamente evaluadas por su obstetra lo cual indica que son gestaciones de bajo riesgo, y que cumplen los requisitos para un nacimiento natural.
En caso de ser una cesárea también se puede lograr un nacimiento humanizado, es básico el acompañamiento del padre aunque lamentablemente en este último caso cada vez se cierran más las puertas del acompañamiento materno, en los centros asistenciales.
Los beneficios
“Solo imagina un niño que nace en un entorno afectivo, amoroso, armonioso, con una buena bienvenida e inmediatamente apegado al pecho materno, para que escuche los latidos maternos que durante 9 meses escuchó. Donde la piel de la madre aumenta un grado para calentar a su cría y donde el bebé puede hacer el gateo solo o el arrastre hacia el seno para amamantarse y poder fijar en su cerebro a través de la hormona oxitocina la primera conducta amorosa de su madre hacia él. Imagina a su padre emocionado, llorando y besando a su bebé. Felices la tríada, madre-padre-bebé”, dijo Garet.
La especialista agregó: “Ahora imagina lo contrario, gritos, luces fuertes, frío, soledad, abandono, miedo, la mujer sola, donde es obligada a mantenerse acostada, donde no se respetan sus derechos y donde es alejada del bebé inmediatamente al nacer, donde el bebé es tomado por los pies, cabeza abajo con la clásica nalgada para que llores, y ambos madre y bebé en aislamiento de su núcleo familiar. “Pienso que la violencia nace en todo país en el tipo de nacimiento”.
Toda mujer tiene derecho a:
Respeto del tiempo durante la labor de parto.
Libertad de posición.
Antalgia, alivio del dolor: Masajes, agua tibia, movimientos, afecto, comprensión, vocalización, música, abrazos, danza durante la contracción.
Presencia paterna durante toda la labor de parto.
Mínimo número de tactos.
Monitoreo y protección de los tiempos del parto.
Calidad y calidez en la atención durante toda la labor, nacimiento y apego.
No inducción y medicalización.
No rasurado.
No enemas.
Ingestas de agua y líquidos.
Lenguaje adecuado.
Ambiente privado y armonioso.
Paciencia, tolerancia, visualización, relajación, respiración.
Las modalidades de nacimiento las escoge la mujer, cuclillas, cuatro puntos de apoyo, agua, lateralizado, acostado o litotomía.
México a la cabeza
La revista virtual Educación Contracorriente publicó en julio de este año que desde hace 30 años los nacimientos por cesárea son un negocio que ha prosperado en México. En 1990, el país ya duplicaba las cifras recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), 20 años después, uno de cada dos niños mexicanos nace por cesárea a pesar de que la norma mexicana NOM 007-SSA2-1993 establece que toda unidad médica con atención obstétrica debe contar con lineamientos para la indicación de cesárea, cuyo índice recomienda no rebasar 15% en los hospitales de segundo nivel y de 20% en los de tercer nivel, en relación con el total de nacimientos.
Asimismo, detalló que los médicos invierten cinco veces menos tiempo en una cesárea que en un trabajo de parto; además, en promedio cobran 25% más de honorarios. Los hospitales privados cobran entre 35 y 50% más si el nacimiento de un bebe es por cesárea comparado con parto vaginal.
Páginas recomendadas
www.educacioncontracorriente.org


Solo el Amor incondicional traera a partir de la humanizacion de la ciencia, esa flexibilidad indispensable del hombre del futuro…ese ser global que requiere equilibrio entre el cuerpo, la mente y el alma, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo o la simpleza de lo que se dice…lo que se piensa y lo que se hace, que trasciende al plano: la Madre-Bebe-Padre. Trilogia base para que el destino de la vida se sustente en el AMOR. Viva el Conocimiento sobre la forma del nacimiento, para que en el futuro los seres humanos seamos mas Luz.
Gracias Deysi, por tu sensibilidad, apoyo a nuestro movimiento, gracias por trasmitir herramientas que apoyen cada día más a nuestra sociedad.
Gracias Deysi por tu apoyo a la sociedad en esta gran misión de humanizar la vida, humanizar a los humanos y sensibilizar para lograr un cambio. Un abrazo. Elizabeth Garet Rocco.
Felicitaciones Elizabeth, excelente articulo, pienso que el amor que le das a un recien nacido y el amor con que es recibido en el mundo es el amor que una persona lleva como bandera toda su vida.
Como defensora tambien de la humanizacion del nacimiento, le doy gracias a Deysi por ayudarnos a difundir el tema y tambien a Elizabeth, gran trabajadora y luchadora para lograr nuestro objetivo. Realmente es lastimoso lo que vivimos dia a dia en nuestros hospitales en cuanto al trato de las parturientas,seguiremos luchando para cambiar la actitud hacia el parto y tratar de trasmitir a nuestros estudiantes la importancia de ponerse en “los zapatos” de nuestras embarazadas
y sacar a flote esa sensibilidad q debemos tener como medicos,enfermeras ,estudiantes o cualquier trabajador de la salud. Seguiremos en nuestra dificil lucha.
Todo a nuestro alrededor nos está pidiendo a gritos que volvamos a nuestras raíces… a sentir los latidos de la pachamama….
Es tan importante todo lo que dices. Yo parí en un hopistal público de España, 18 horas de parto sin epidural (no quise) en un entorno privado de la sala de partos, con una matrona fabulosa que me daba aliento con palabras tiernas ayudándome con música relajante, con masajes, dándome su mano amiga sin conocerme de nada. Cuando nació mi hijo, en vez de llevarselo apartado a una encubadora, se lo entregó a su padre y le dijo que lo subiera a la habitación, allí él mismo le cambió su primer pañal y lo cuidó hasta que llegué amamantarlo (como nació de madrugada y hacía frío invernal no había ningún familiar encima de nosotros). Aqui es importante que el bebé esté las primeras horas en contacto piel a piel con su madre, sin agobios, para que papá, mamá y bebé estén sólos las primeras horas del nacimiento. No pagamos ni un euro, me regalaron hasta los pañales de los primeros días y hasta una canastilla. Lo más importante la matrona me dio un cursillo de tres días para aprender a amamantar a mi bebé, no sabía ni por donde empezar y lacté durante 13 meses, en contra de opiniones familiares que me decían que la leche materna no alimentaba lo suficiente y debía de darle un complemento al bebé. En fin, pienso que en mi país la experiencia hubiese sido distinta.
Enhorabuena Vero! Te felicito por decidir traer a tu bebe al mundo de manera natural. Sin duda, que ese encuentro mama, papa y bebe tendra consecuencias maravillosas para el bebe y tambien para la relacion que mantendran con el a lo largo de la vida. Saludos, La Editora.
Hola, me parece muy interesante establecer diferencias entre parir y nacer, yo estoy embarazada y me ayudó mucho leer este artículo. Gracias por difundir información tan importante.
Gracias Vero por enriquecer este artículo con tu testimonio que nos invita a seguir trabajando para que en nuestros hospitales de Latinoamérica se produzcan nacimientos humanizados. Saludos, Deysi Ramos